Existen molinos de viento

Los molinos de viento son uno de los elementos más emblemáticos del paisaje del Campo de Cartagena. Desde que empecé a interesarme por la historia de mi comarca, me ha fascinado cómo los campesinos aprendieron a aprovechar los fuertes vientos de la costa para labores tan esenciales como la molienda de cereales o la extracción de agua. Hubo un tiempo en el que los molinos dibujaban el horizonte, marcando la vida cotidiana y el trabajo de estas tierras.Se pueden encontrar molinos en casi todos los municipios de la zona: El Algar, La Unión, Fuente Álamo, Torre Pacheco, San Javier, Los Alcázares, San Pedro del Pinatar, Mazarrón y, por supuesto, en Cartagena. Incluso algunas pedanías del municipio de Murcia, al sur de la Sierra de Carrascoy, como Sucina, conservan esta tipología. La mayoría fueron construidos entre los siglos XVI y XX y, aunque hoy están protegidos como Bien de Interés Cultural, muchos se encuentran en ruina debido al abandono.

Lo que distingue a los molinos del Campo de Cartagena de otros en España es la utilización de la vela latina, en lugar de aspas y techo giratorio. Este tipo de molino es una clara seña de nuestra cultura mediterránea, y puede encontrarse también en Baleares o incluso en lugares tan lejanos como Mikonos, en Grecia. Históricamente, existían distintos tipos según su función: harineros, salineros, aceiteros y molinos destinados a la extracción de agua. Actualmente, apenas quedan molinos en pie y solo cuatro han sido restaurados y son accesibles al público. En 2015, en colaboración con la Jefatura de Servicio de Patrimonio Histórico de la Región de Murcia, se llevaron a cabo estudios dentro del Plan Regional de Molinos para delimitar sus entornos de protección y elaborar fichas diagnósticas sobre su estado de conservación, con el objetivo de solicitar a los propietarios medidas de preservación.

A pesar de su estado de abandono y ruina en muchos casos, estos molinos siguen siendo un símbolo de identidad cultural y un recuerdo del ingenio y esfuerzo de generaciones pasadas. Para mí, representan no solo patrimonio arquitectónico, sino también una conexión directa con la historia viva del Campo de Cartagena.

“No puede impedirse el viento, pero pueden construirse molinos”

Con este proverbio Holandés empezaremos a hablar de los molinos de viento.

existen muchos tipos de molino 
Se clasifican por su energía (sangre, viento, agua, eléctrica) o por su mecanismo (bolas, martillos, rodillos, discos), y se usan para triturar, moler o pulverizar materiales como granos, minerales o café, con variaciones como molinos de bolas (percusión), de martillos (golpe), de rodillos (presión) o eólicos de eje vertical/horizontal, cada uno adaptado a una aplicación específica. 

Clasificación de los molinos según la fuente de energía

  • De sangre: Utilizan la fuerza de animales o humanos para mover el eje del molino.
  • Eólicos (de viento): Aprovechan la energía cinética del viento; entre ellos se incluyen los molinos de torre, así como los modelos Darrieus y Savonius.
  • Hidráulicos (de agua): Son impulsados por la corriente de ríos o canales, transformando el flujo hídrico en energía mecánica.
  • Eléctricos: Funcionan mediante energía eléctrica, siendo comunes en aparatos domésticos como molinillos de café.
  • De combustión: Emplean combustibles fósiles o biocombustibles como fuente de energía.

Clasificación según el mecanismo de molienda

  • De bolas: Constituidos por cilindros giratorios que contienen bolas para triturar el material mediante percusión y fricción.
  • De martillos: Incorporan martillos giratorios que impactan el material hasta pulverizarlo; se utilizan, por ejemplo, en la producción de piensos y molienda de granos.
  • De rodillos: Poseen cilindros paralelos que ejercen presión sobre el material, siendo empleados principalmente para la molienda de harinas y cereales.
  • De piedra o disco: Dos piedras circulares o discos de acero muelen el material a alta velocidad, frecuentemente utilizados para harinas integrales.
  • Centrífugos: Aprovechan la fuerza centrífuga para la trituración del material.
  • De cuchillas (hélice): Incorporan cuchillas giratorias, generalmente utilizadas para triturar materiales fibrosos o maleables; su precisión es menor, como en molinillos de café de uso doméstico básico.

Aplicaciones habituales de los molinos

  • Minería: Molinos SAG, empleados para molienda gruesa, y molinos de bolas, utilizados para molienda fina.
  • Alimentación: Molinos de rodillos para la obtención de harina, molinos de martillos para piensos y molinos de discos para harinas integrales.
  • Café: Molinos de muelas, ya sean cónicas o planas, empleados para obtener una molienda precisa; y molinos de cuchillas, utilizados en contextos domésticos de menor exigencia.

Ubicación de los molinos en Cartagena recogidos en el periódico-boletín de la a.v.v de Santa Ana el 4 de enero del 2000.

Statement

Este proyecto propone una narrativa visual en torno a un poemario propio, centrada en los molinos del Campo de Cartagena, concebidos como testigos silentes del tiempo y guardianes del paisaje. Inspirándome en mi trabajo anterior, Islas del abandono, cada molino se presenta como una presencia viva, capaz de sentir, recordar y resistir. A través de versos que los habitan, el proyecto les otorga voz: molinos derruidos, enfadados, errantes, que aman, lloran o buscan su casa, que exigen ser vistos, sentidos y comprendidos.

La obra combina poesía y elementos visuales —fotografía, ilustración y collage— para crear un diálogo entre la materialidad de los molinos y su dimensión simbólica. La vela latina, la piedra de molienda, la madera desgastada y los restos de su estructura se convierten en metáforas de resiliencia, memoria y permanencia, mientras la luz mediterránea y los paisajes del Campo de Cartagena evocan su historia y su abandono.

Este proyecto no busca únicamente documentar; busca reivindicar el estado actual de los molinos, visibilizar su ruina y darles voz, para que su existencia, su resistencia silenciosa y su identidad cultural se perciban como patrimonio vivo. La narrativa visual y poética establece así un espacio de contemplación y reflexión, donde pasado y presente se encuentran y donde los molinos, finalmente, pueden ser escuchados.

Metodología

El proyecto se ha desarrollado mediante un proceso mixto, experimental y artesanal, que combina técnicas tradicionales, herramientas digitales y materiales personales, articulando una narrativa visual y poética en torno a los molinos del Campo de Cartagena. La investigación histórica sobre su tipología, función y estado de ruina ha servido como base conceptual para la obra.

En cuanto a la producción material, se ha trabajado principalmente sobre papel japonés, utilizando pintura acrílica, grafito y esponja para generar texturas que evocan tanto el paisaje mediterráneo como la decadencia de los molinos. Estas técnicas permiten darles corporeidad y expresión emocional, representando molinos enfadados, llorando, errantes o resilientes.

Para la creación de los molinos “monstruosos” y la construcción de mundos apocalípticos donde los molinos son heridos o hirientes, se ha recurrido a la inteligencia artificial, que ha funcionado como herramienta conceptual y visual. Además, se han incorporado sobres de archivo familiar, introduciendo un elemento de memoria íntima que conecta lo histórico, lo personal y lo simbólico, reforzando la idea de tiempo, legado y abandono.

La obra se presenta en formato de libreta/carpeta artesanal: la tapa, hecha en cartón, incorpora un gofrado realizado mediante impresión 3D para marcar el título de la narrativa y el poema. Las hojas se han unido mediante aros y costura manual, creando un objeto que es a la vez contenedor y parte del discurso artístico.

En conjunto, la metodología combina investigación histórica, experimentación material, técnicas tradicionales, herramientas digitales y elementos personales, con el objetivo de dar voz a los molinos, reivindicar su estado actual y transformar la memoria y la ruina en una experiencia sensorial y conceptual.

Referentes

El trabajo se enmarca dentro de una tradición contemporánea que combina ilustración, narrativa visual y experimentación poética, dialogando con la obra de varios artistas y estudios que han influido en la concepción de este proyecto. Entre ellos destacan:

  • Juanan Requena, por su enfoque en la ilustración sensible y poética, que combina narrativa y emoción en el tratamiento del paisaje y los objetos cotidianos.
  • Joanna Concejo, cuya obra destaca por la delicadeza de sus composiciones, el uso de texturas y la capacidad de dotar de vida emocional a los elementos más simples.
  • Katrien de Blauwer, por su manera de construir mundos poéticos y simbólicos mediante la ilustración, creando atmósferas que evocan memoria y tiempo.
  • Miho Kajioka, cuya fotografía y trabajo en papel exploran la textura, la luz y la fragilidad de los materiales, inspirando el uso de soportes como el papel japonés.
  • Studio Ghibli, referente en la creación de paisajes y mundos que combinan fantasía, naturaleza y emociones humanas, influyendo en la construcción de universos narrativos y sensoriales.
  • Chien-Fan Liu, por su aproximación experimental a la forma y al espacio en ilustración y diseño visual.
  • Albina Aliyeva, cuyo trabajo se distingue por la sensibilidad, la experimentación con materiales y la creación de atmósferas poéticas y evocadoras.

Estos referentes han servido de guía conceptual y visual para la creación de mundos poéticos y apocalípticos, la exploración de texturas y materiales, y la búsqueda de una narrativa que otorgue voz y presencia a los molinos del Campo de Cartagena.

Molinos

Existen molinos de viento,
molinos de agua,
de piedra.

Existen molinos del norte y del sur,
en este caso, del Campo de Cartagena.

Existen molinos enfadados,
molinos derruidos,
molinos que lloran, que sangran, que aman,
suficientes,
molinos errantes,
que huelen o atacan.

Existen molinos de viento,
molinos que buscan su casa.

Existen molinos de viento,
que no quieren ser vencidos,
solo mirados de frente,
solo entendidos, sentidos.

fotografías creadas por la AI